En este post quería dar mi opinión sobre el eterno debate que todos hemos oído en alguna ocasión sobre si es auténtica la amistad trabada por dos personas a través de la red.
Es posible que no todo el mundo, como es lógico, comparta mi misma opinión pero, desde mi punto de vista, diría que la amistad no depende del medio sino de los interlocutores.
Para arrojar un poco de luz sobre este asunto pondré un ejemplo extremo que ayude a comprender lo que me estoy refiriendo.
Supongamos que una persona fuera un enfermo terminal que está en una cama y no puede salir a la calle o incluso, ni siquiera, recibir visitas. Posiblemente, su única forma de relacionarse, sea a través de chats, redes sociales o amigos virtuales, es decir, a través de una pantalla. La cuestión es ¿el hecho de no tener contacto físico, es sinónimo de no ser una amistad verdadera?
He querido poner este ejemplo, quizá demasiado explícito, para defender que la amistad virtual es igual de válida como cualquier otra amistad, el resto depende de nosotros y de cómo veamos o valoremos esa amistad.
Según como se mire este tipo de amistades, a veces nos ayudan a ver con claridad ciertas cosas porque, desde la distancia y sin factores que puedan condicionar una decisión, se eliminan una serie de prejuicios que, en buena medida, pueda tener un amigo no virtual.
De hecho, no son pocas las veces que, la palabras dicen más cosas de una persona que sus propios gestos. Como he dicho antes, en más de una ocasión, las palabras no siempre se las lleva el viento, como se decía antiguamente, es más, hoy en día, pueden pesar como una losa, ya que, la tecnología, una vez más, me da la razón y nos recuerda día a día, las cosas que dijimos el día anterior.
Éste es el precio que estamos pagando por expandir nuestro círculo de amistades más allá de nuestro espacio físico. Aunque, viéndolo por el lado bueno, ello nos hace ser más cautelosos y emplear más cuidado en cómo decimos las cosas.
Dicho todo esto, personalmente, he sido, y soy de hecho, bastante dado a las amistades virtuales, por eso creo que, todo este post lo escribo con completo conocimiento de causa y, como todo en esta vida a veces me ha dado satisfacciones y otras veces desilusiones, pero, sopesando todo en su conjunto, creo que es algo positivo y todo dependerá de la voluntad de los dos interlocutores.
Por otra parte, están los llamados "coleccionistas de amigos", que dicho sea de paso, es una costumbre muy extendida y en lo que a mi respecta no me parece del todo mal, porque no nos engañemos, el altruismo en el ser humano no existe, todas las cosas las hacemos por una u otra razón, incluso cuando amamos incondicionalmente los hacemos con el objetivo de estar contentos con nosotros mismos.
Respecto a la pregunta que se ha planteado al inicio de este post sobre si es auténtica la amistad entre dos personas a través de la red, mi respuesta es sí. Es cierto que tendrá unos motivos u otros pero si esas dos personas confían el uno en el otro al cien por cien esa amistad es tan sincera o incluso más que una presencial porque, si las palabras son el reflejo del alma, ¿que mejor manera hay de mostrar sinceridad que escribir?